• Profesionales de la limpieza a su servicio
  • Limpieza Industrial: estudio de mercado del sector


    En España la limpieza industrial movió un negocio valorado en 6.000 EUR. en 2006 según la federación de asociaciones provinciales AFELIN, y emplea un colectivo de cerca de 500.000 trabajadores, un 80% mujeres, que en su mayoría trabajan a tiempo parcial.

    Se ha convertido en un motor de empleo (genera unos 20.000 puestos de trabajo nuevos cada año) y una de las principales salidas para el colectivo inmigrante.

    Según el Instituto Nacional de Estadística en 2007 operaban en nuestro país más de 20.944 empresas de servicios de limpieza industrial, de las que sólo 1.742 cuenta con más de 20 empleados y sólo diez grupos superan los 60 EUR. de facturación.

    Cerca del 35% de las empresas de limpieza se concentran en Comunidad de Madrid (3.755) y Cataluña (3.322), donde también tienen sede y gran parte del negocio los principales operadores.

    Entre los grandes operadores nacionales encontramos a Clece (filial de ACS), ISS, Eulen, Eurolimp, grupo Pilsa, Clarosol, Cliner y Rentokil. FCC división de limpieza. etc.

    Se trata pues de un mercado altamente atomizado en el que conviven pequeñas y medianas empresas, con un ámbito de actuación mayoritariamente local y regional, y un segmento de grandes grupos con presencia nacional y en algún caso internacional.

    En lo que respecta a tendencias observamos que el sector apuesta, como en el resto de Europa, por dos enfoques básicos:

    La profesionalización del personal, que debe ser responsable y eficiente en lugar de trabajo, ahorrando costes superfluos tanto a la empresa proveedora como al cliente, junto optimización de los riesgos laborales.

    Derivarse a ser un "integrated facility service" o "proveedor integral de servicios" para el edificio, la comunidad, el complejo residencial o de oficinas… Entre estos servicios se comprenden el mantenimiento técnico, de calefacción, aire acondicionado, embalaje, carga y descarga, limpieza de fachadas, asesoría logística, seguridad, parking, catering, etc.

    La ventaja competitiva es diferente según el tamaño de la empresa, siendo la de los pequeños de gozar de una mayor proximidad al cliente y capacidad de adaptación y rapidez. Los grandes la suplirían con importantes redes de delegaciones y oficinas provinciales por todo el país con una estructura propia de mandos intermedios que también permite mantener una relación cercana con el cliente.

    Entre ambos segmentos encontramos empresas de tamaño mediano, con facturaciones entre los diez y los cincuenta millones de euros, y plantillas menores a 1000 empleados. Estas compañías suelen tener un componente familiar en la gestión y vienen experimentando elevadas tasas de crecimiento debido entre otras cosas al boom de la construcción, de la hostelería y de los servicios en general.

    Sus propietarios se han mantenido al margen del proceso de consolidación del mercado alrededor de los grandes grupos antes mencionados.

    Este tipo de empresas se enfrentan al reto de seguir creciendo al ritmo de sus principales clientes y seguir la evolución del sector, profesionalizar la gestión y aperturar nuevas oficinas con la consecuente inversión de medios financieros y humanos.

    Optar por una estrategia muy conservadora llevaría al estancamiento a medio plazo.

    Otra opción posible es buscar mecanismos de integración en los grandes grupos conservando el espíritu y parte de la gestión de la empresa.